miércoles, 14 de octubre de 2015

Como utilizar una bicicleta fija

Si nunca has probado una bicicleta fija, te estás perdiendo un fantástico ejercicio de cardio que fortalece tus piernas y el resto del cuerpo al mismo tiempo. Una bicicleta fija es una opción de bajo impacto que protege tus articulaciones.
Tipos de bicletas:
No todas las bicicletas fijas son iguales. Hay dos tipos principales, las verticales y las reclinadas:
- La primera opción, una vertical, es como una bicicleta estándar (tus piernas se extienden por debajo de tu torso y tu espalda no se sujeta.
- Las bicicletas reclinadas ofrecen una posición más relajada y sostenida. Como una silla, tiene respaldo para sujetar la columna, y en lugar de pedalear por debajo, tus piernas se extienden delante tuyo.
La posición:
Mantener una posición correcta te proporcionará un ejercicio efectivo y reducirá el riesgo de lesiones. Ajustar la bicicleta para que se adapte a ti engloba 3 o 4 variables principales:
- La altura del asiento: En una bicicleta vertical, empieza ajustando tu asiento a la altura de tu cintura. Toma asiento, colocando tus pies en los pedales. Con una pierna completamente extendida (con el pie plano y paralelo al suelo), deberías tener solo una pequeña flexión en tu rodilla- unos 5 o 10 º. Deberías poder pedalear de manera cómoda sin tener que flexionar tu pie para alcanzar la máxima extensión. Ajusta tu asiento otra vez si es necesario para alcanzar dicha posición. En una bicicleta reclinable, tus piernas deberían extenderse casi por completo, manteniendo una pequeña flexión en la rodilla. El asiento de estas últimas se ajusta horizontalmente.
- Ajuste horizontal del asiento: Una vez que has ajustado la altura del asiento correctamente, algunas bicicletas permiten moverlo en el eje horizontal. Cuando pedalees, tus rodillas deberían estar casi alineadas con tus tobillos. Si tus rodillas se alejan de tus dedos de los pies, echa el asiento hacia atrás.
- Altura del manillar: Ajusta el manillar de tal manera que estés en una posición cómoda. Levantar el manillar aliviará la tensión de la zona lumbar que se genera cuando te inclinas hacia delante. Deberías poder alcanzar el manillar fácilmente, manteniendo tus codos ligeramente doblados.
- Agarre de los pies: La mayoría de las bicis tienen tiras para que puedas colocar el pie cuando pedalees. Apróvechate de esta característica, que te permitirá apretar y estirar de los pedales, creando una pedalada mucho más eficiente. Las tiras debería najustarse pero no apretar.
Entrenamiento:
Una vez que te hayas colocado, puedes controlar manualmente la inclinación, resistencia y velocidad de la bicicleta, o puedes utilizar alguno de los variados programas que ofrecen las bicicletas fijas. Aumentar la resistencia simula colinas o subidas y hace trabajar a tus isquiotibiales y tus glúteos, más que hacerlo con una resistencia suave. Pedalea con un movimiento de tobillos ligero, y recuerda apretar y estirar de los pedales para mejorar la pedalada.

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